Una rata, una ballena, un mono, o un perro, todos enferman y mueren igual que nosotros.
Porqué algunas personas, también mamíferos, con biologías muy parecidas a los primeros, aún gente con estudios, cree o necesita creer que las enfermedades, todas las enfermedades, aunque la simple biología que se aprende en el liceo demuestre que esto es un delirio absoluto, todas las enfermedades son por emociones mal procesadas o mal atendidas y entonces aparecen los sanadores cuánticos, los registros akáshicos, el reiki, la antroposofía de Steiner, las vidas pasadas, la biodecodificación de Corbera, la comunicación con espíritus, las encarnaciones, el análisis del Karma, los maestros ascendidos, el desbloqueo de los Chakras y cualquiera que se llame holística o ancestral para llenar ese gran hueco. Como un gran agujero negro que se traga todo.
Cuántos años de evolución del cerebro humano individual y de trabajo colectivo y acumulativo para lograr maravillas tecnológicas, artísticas, arquitectónicas y médicas, para que luego aparezca un opinante en Instagram o Tik tok, militante de una causa holística y llega a convencer aún a un profesional que pone en duda su conocimiento para asumir la creencia del Influencer vibracional.
James Randy y los fraudes paranormales.
Mauricio Schwarz: Helena Patrona Blavatsky.
El agujero negro de las terapias energéticas es tan poderoso, que su poder gravitacional es capaz de tragarse en algunos casos hasta la última gota de raciocinio y espíritu crítico.
Los llamados agujeros negros nos llevan a una historia que fue la de un científico judío que sirvió en la primer Guerra Mundial y que su contribución a la física fue importante.
Se llamaba Karl Schwarzschild.
Realizó estudios matemáticos referidos a los llamados agujeros negros del universo y hay una carta escrita por Schwarzschild dirigida a Einstein desde el hospital donde se hallaba internado que contenida una solución a problemas en los que el afamado cientifico estaba trabajando.
Se llama hoy día "Radio de Schwarzschild" a uno de los parámetros que tiene que ver con el tamaño de determinado tipo de agujeros negros, por simplificar un poco la idea.
La carta que Einstein recibió de KS.
Schwarzschild falleció a causa de una enfermedad autoinmune llamada Pénfigo.
El pénfigo foliáceo es una de las variedades del mismo en la que las defensas propias del organismo atacan a una parte de la piel del paciente generando unas microscópicas y frágiles ampollas que se transforman a la vista en costras, escamas y pequeñas lesiones en distintas partes del cuerpo.
Aquí van algunos artículos interesantes sobre éste problema:
Dra. Brooke Simon
Feline Foliaceus Penphigus, original case and literature review.
Oclacitinib.
Veterinary dermatology.
Actualizado 2024
Dr. Pablo Butler.